3 Razones por las que no me gustó HAMNET [la película]

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No es que esperara que la película fuera una copia fiel del libro, fui al cine con la firme convicción de ver una adpatación, una re-interpretación de lo que proponía la novela adaptada al código visual de la pantalla grande. Pero creo que fue justo eso lo que no se intentó con el filme. Desde mi punto de vista, el error fue tratar de apegarse al libro y no buscar representar lo que el libro lograba. Puedo identificar tres puntos clave que fallaron en la adaptación y aquí los dejo a continuación. [Spoiler alert] si no la has visto, y no quieres enterarte de estas tres razones, sugiero que no sigas leyendo.

1. Agnes la curandera

El personaje de Agnes era una gran conocedora de hierbas y lo que éstas pueden hacer para aliviar todo tipo de males. La gente acudía en su socorro. Recibía a todo el pueblo en su casa para que ella les ayudara a superar sus males y siempre lo lograba. En la película la llaman hija de una bruja, pero este oficio es vagamente representado. Es fundamental porque era necesario construir una verosimilitud del personaje, una destreza tal que era capaz de sacar a un niño de las garras de la peste. Una vez que la niña enferma, Agnes no tiene miedo ante el reto y con todo su conocimiento mágico-herbolario pasa la noche en vela para curarla con remedios y pociones. Esto era necesario para entender que si alguien podía con esa tarea era ella. En trama, Agnes se dedica de entero a su hija y Hamnet queda en un punto ciego, tanto, que para cuando ella emprende la tarea de curarlo con cualquier remedio que le venga a la mente, no lo logra, y la vida de su hijo escapa de sus manos. ¿Por qué es importante? Por que cuando Hamnet muere, ella renuncia a su oficio de curandera, decide no atender a más gente y poco le interesan las plantas que cultivaba en su casa. Es un desinterés total por la vida y hasta un cuestionamiento a sí misma. ¿Qué caso tiene curar a la gente si no pude con mi propio hijo? Este oficio, como está representado en la pantalla no es tan profundo como para entender la crisis a la que la madre de Hament se enfrenta.

2. El entierro de Hamnet

En la película, la forma en que Agnes se despide de Hamnet se siente apresurada. Todo el proceso de la enfermedad y la muerte del personaje se da rápido. Esta parte es una de las más emotivas, es una de las escenas más bellas del libro. El problema no es la falta de apego al libro, sino que falla en representar el dolor del personaje de Agnes y su renuencia a separarse de Hamnet. Hay una derrota terrible que ella no está dispuesta a soportar. En la novela llegan las vecinas, quieren ayudar a preparar el cuerpo para llevarlo al cementerio. Y por cierto esta parte es otra que falla en la película. No hay un sentido de comunidad, no hay un pueblo, mujeres, hombres, vecinas, hombres del pueblo, trabajadores del mercado. La sensación de pueblo está vagamente representada; pareciera que la familia de Agnes vive ahí suspendida, sin contacto con nadie.

Regresando al entierro de Hamnet, las vecinas llegan a la casa para ayudar a preparar el cuerpo. Ella se niega, no quiere soltar el cuerpo del niño que tiene en sus brazos. Ellas se mantienen allí, le insisten hasta que cede, pero quiere hacerlo ella sola. Lo limpia, le unta un bálsamo, lo llena de yerbas de olor, esos aromas que al niño le gustaban, lo envuelve en sábanas, y entonces las vecinas ayudan. Finalmente todos, todos marchan por las calles, hasta el cementerio. Al llegar ahí, Agnes ve el hueco en el que van a dejar a Hamnet y se rehusa, no quiere dejarlo ahí porque está oscuro y frío. Pero sí, ahí lo depositan. Con estas escenas no sólo entiendes el dolor que experimenta Agnes, también lo sientes hasta los huesos.

3. La crisis marital

Igual que en las anteriores, falta profundidad en la película para poder proyectar que Agnes no entiende por qué su marido encuentra la forma de seguir adelante tan rápido. Ella está varada en ese dolor, en ese sentimiento. Ya no quiere ver a nadie, no quiere atender a la gente del pueblo para curar sus males, descuida a sus plantas. Pero ella ve cómo su marido, sin ningún problema abandona todo y sigue con su vida. En la pantalla esto sucede muy rápido sin que se sienta realmente una crisis. Esta es la razón por la que Agnes ve con sospecha que el marido haya montado una obra con el nombre de su hijo, ese que ella no puede olvidar, y que él lo ha superado tan fácilmente, tanto que hasta lo utilizó como un utencilio para su arte. Agnes no puede entenderlo. Eso la saca del estado de ausencia en el que estaba y le pide al hermano que la lleve a verlo. Es la madrastra malintencionada que va y le dice lo que está haciendo el marido, con esa intención de herirla. Creo que era necesario proyectar ese distanciamiento con más profundidad.

Siempre existirán esos huecos, porque una película no puede reflejar la complejidad de un libro. Pero por eso había que tratarla así, como una adaptación, y no buscar reflejar cada escena del libro, porque eso devino en un recorrido apresurado con menos profundidad que la novela.

¿Qué se podía hacer?

Quizás se podía evitar la primera parte donde los personajes se conocen, porque la obra trata más sobre el duelo de Agnes, y el del marido, lo que cada quien hace con él. La primera escena podría mostrar a Agnes en su labor de curandera, ya desde ahí se podía proyectar la fuerza de su personaje, ya en matrimonio con el tutor de latín (como lo llama la autora). De ahí se podrían tomar las pausas necesarias para que la audiencia pudiera conectar aún mejor con su personaje.

Aún así es una muy buena película, pero me parece que han desaprovechado una gran oportunidad para hacer una película extraordinaria. La novela, sin embargo, es altamente recomendable.

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