Antes que se nos olvide: Pictures of you [E4]

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En la prepa tenía un amigo que era mi dealer de música. Siempre es bueno tener a alguien que de cuando en cuando te pase buena música, de bandas que están en el olvido o de la escena reciente. Pero aquellos días tener un dealer de música era muy distinto a como es ahora, que sólo te pasan un link al video de Youtube por whatsapp, o cualquier otra forma inmediata y electrónica que permite la tecnología actual. No es queja, simplemente son situaciones distintas.

Mi dealer me pasaba un cassette con una mezcla pre-seleccionada: curaduría sonora de nuevas bandas, o de bandas clásicas. Una playlist elegida con un propósito particular. Otra característica que hacía de esta selección un proceso más riguroso es que los cassettes sólo tenían cabida para 60 o 90 minutos, por lo tanto, la selección era más pensada. No es lo mismo tener carta libre para 200 canciones, o 6 horas de música continua, que tener un espacio limitado. Sucede algo similar con las fotografías, las posibilidades para tomar imágenes son tan vastas que desperdiciamos 10 en una sola escena. El cassette tenía espacio para 14 a 17 canciones, no más. Además, me dealer me prestaba el cassette y me dejaba escucharlo, digamos, por tiempo indefinido, pero siempre lo tenía que devolver. Si algo me gustaba le pedía más, o me lo cambiaba por una selección nueva. Eso no quitaba el riesgo de que algún gandalla me lo pidiera y nunca lo regreasara, tampoco me salvaba del descuido de dejarlo en el estéreo de algún amigo que me diera un aventón.

En ese catálogo de cassettes, bandas y canciones. Había uno de baladas, canciones de amor de bandas en inglés principalmente. No recuerdo la selección exacta, pero la primera vez que lo escuché pensé que era un cassette para ligar, cortejar, conquistar mujeres, como se le quiera decir, por todo el dejo romántico que en conjunto los 60 minutos transmitían. Era ideal para poner de fondo y llevar el carro hasta el mirador de la ciudad con la esperanza de que la acompañante accediera a unas cuantas caricias y besos. Ideal, pero al menos en mi caso, nunca sucedió. En cambio, mi amigo, dealer musical, sí dominaba las artes de la seducción, y era común verlo con una chica distinta. Pensé que el cassette era parte del secreto, la mezcla perfecta, y lo imaginaba presionando el botón de play y subiendo la perilla del volumen mientras giraba el volante en una calle más oscura, apartada de bullicio de la ciudad y de peatones vouyeristas. Mi caso era distinto, si por fin concedía que una chica accediera a dar una vuelta conmigo, o ir a culaquier lugar, corría con mi dealer y le pedía la mezcla conquistamujeres. Él sonreía, y la sacaba de su auto.

Fui poseedor del cassette conquistamujeres por grandes lapsos tiempo. Lo tenía unos meses y luego se lo regresaba. Entre las canciones que tenía, recuerdo una y la otra asumo que ahí estaba por pura especulación. No lo sé de cierto, pero supongo que One the U2, debía estar ahí. Primero porque es una gran canción, pero también porque me dealer era un gran fan de U2. Tenía todos los CDs, que también prestaba con gusto, y se actualizaba al instante cuando la banda sacaba nuevo material. No importa que la canción no hable realmente de amor sino de una Irlanda dividida. A nuestros oídos sonaba como una canción romántica.

Pictures of you, de The Cure era la otra canción que recuerdo como parte de esa compilación. No la versión larga que ahora se ha diseminado a través de las redes, la versión corta de tres minutos y cacho. Ahora es imposible no pensar en él cuando escucho esa canción, en ese cassette y en las incontables horas de música que me compartió.

Años después, ya en la universidad, con la llegada del mp3 y los reproductores digitales él seguía fungiendo con su buen papel de dealer. Me compartía discos quemados con playlist llenas de buena música que yo podía reproducir en la computadora con unas bocinas adaptables. Después vino Napster, pero creo que esa experiencia merece otra entrada de blog. mi dealer tambíen aceptaba solicitudes y cargaba los discos de rarezas y versiones inéditas. Si le pasaba yo una lista con las bandas y canciones que quería escuchar me las conseguía, no sabía cómo ni cuando pero lo lograba.

Ahora no tengo dealer, estoy sujeto al caos de lo que los algoritmos me quieren sugerir. De vez en cuando llega algún material bueno que conviene explorar, pero más frecuente versa sobre lo mismo. Si busco canciones de los 80s y 90s, en un momento fortuito siempre aparece Pictures of you.

Aquí puedes ver todos los episodios que he escrito para Antes que se nos olvide

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